martes, 17 de enero de 2012

MADRES CON MARCA


AMAYA IRÍBAR. MADRID.05/03/2007 PERIODICO EL PAIS.

Paula Radcliffe, la gran maratoniana
británica, la mujer con mejor marca
de la historia en la prueba
de los 42 kilómetros, la misma
que fracasó de forma estrepitosa
en los Juegos Olímpicos de Atenas
al retirarse a tres kilómetros
de la meta, acaba de anunciar que
vuelve a correr. A entrenarse. Y
lo hace con 33 años y después de
dar a luz a una niña el pasado 17
de enero. La británica no es la
única mujer que intenta regresar
al deporte de élite, a la gran competición,
tras tener un hijo. Algunas
incluso recuperan sus marcas
y se cuelgan medallas mundiales
y olímpicas tras convertirse en
madres.
Es lo que hicieron la gimnasta
alemana Oxana Chusovitina
(bronce en salto en lós últimos
Mundiales con 31 años y un hijo),
la piragüista Josefa Idem (plata
en Atenas y madre de dos hijos) o
la maratoniana Ingrid Kristiansen,
por poner sólo algunos ejemplos.
Y es también el objetivo de
la piragüista española Beatriz
Manchón, con 15 medallas mundiales
entre 1997 y 2003 y hoy
embarazada de cinco meses.
“No hay ninguna duda de que
una atleta puede recuperar su nivel
tras tener un hijo”, asegura
Margarita Pérez, profesora de Fisiología
del Ejercicio de la Universidad
Europea de Madrid. La
cuestión es en cuánto tiempo.Durante
el embarazo, lógicamente,
las deportistas deben reducir la
intensidad de sus entrenamientos
e incluso abandonarlos según se
acerca el parto. En este sentido, el
embarazo debe tratarse “como
una lesión”, dice de forma gráfica
José Naranjo, investigador del
Centro Andaluz de Medicina del
Deporte, la institución que se ha
ofrecido a supervisar la gestación
deManchón; “hay que adaptar el
entrenamiento a la nueva situación
e intentar mantener la forma”.
En el caso de la piragüista
española, el objetivo es que no
pierda eficacia en la palada y que
mantenga en lamayormedida posible
la condición física. No ganar
peso.
Pero todo eso depende mucho
de cada mujer, de cómo se sienta.
La italiana Idem, compañera de
disciplina y amiga de Manchón,
tuvo que parar por completo a los
tres meses de quedarse embarazada
porque se encontrabamal, asegura
la piragüista española. Y de
cada deporte. No es lo mismo correr
que subirse a unas paralelas o
meterse en una piragua. Si el primer
trimestre es tranquilo y lamujer
no sufre náuseas ni vómitos,
puede seguir prácticando. “En mi
caso fue curioso”, reconoceManchón,
de 30 años, desde Asturias;
“me enteré de que estaba embarazada
a las 13 semanas y media.
Los deportistas tenemos tan malas
sensaciones en los entrenamientos
que ni me di cuenta”. Así
que siguió practicando de forma
habitual —entre cinco y seis horas
diarias—, aunque como era
pretemporada las sesiones eran
menos intensas. En este periodo,
decisivo para la viabilidad del feto,
la mujer mejora su capacidad
aérobica, explica José Naranjo.
Para el ginecólogo Bernabé
Hurtado deMendoza, el ritmo de
entrenamiento desciende hasta el
80% en las primeras semanas de
embarazo, pero en muchos casos
es por razones culturales, las mismas
que aconsejan descanso y reposo
a las gestantes.
El segundo trimestre es el mejor.
La barriga todavía no es un
obstáculo insalvable y la mujer
suele encontrarse mejor. Así que
se pueden aumentar el ejercicio,
sobre todo de carácter cardiorrespiratorio.
Manchón, que está a
punto de cruzar ese umbral, ha
reducido su práctica diaria a dos
horas y medias, que reparte entre
el ejercicio aeróbico y el gimnasio.
Y sólo ha perdido “dos o tres
días”, losmismos que decidió quedarse
en casa porque no se encontraba
bien o había vomitado. Lo
que tiene claro es que el embarazo
manda. “El que la niña venga
bien” es lo fundamental. Así que
hay días que prefiere practicar en
un simulador a meterse en el
agua. Y no pasa nada.
En el último trimestre el problema
es de volumen. La barriga
impide a muchas deportistas hacer
movimientos básicos. Es lo
que le ocurrirá en breve a Manchón,
a la que cada vez costará
más hacer el movimiento de cintura
que exige su deporte. “La
posición mecánica está condicionada
por la barriga”, reconoce
Naranjo, así que en caso de que
la sevillana pueda meterse en la
piragua tendrá que cambiar la
técnica. “El piragüismo tienemucho
que ver con las sensaciones”,
añade Manchón, “y voy a intentar
seguir el máximo tiempo que
pueda, pero, si tengo que parar,
pararé”.
Al final, es lo que hacen todas.
Es lo que hizo la saltadora Niurka
Montalvo, ya retirada y a
quien su maternidad mantuvo alejada
de las pistas más de un año.
En el Consejo Superior deDeportes
añaden otros ejemplos de madres
deportistas en España: la nadadoraNina
Jivanevskaya, Theresa
Zabell (vela), las tiradoras Pilar
Fernández y María Quintanal,
Estela Estévez (atletismo),
Ileana Duarte (esgrima) y Paula
Martí (golf). Para cada una de
ellas el periodo de recuperación
tras el parto es tan personal como
el entrenamiento que se puede seguir
durante la gestación. Idem
volvió en diez días a los entrenamientos,
asegura Manchón. La
lactancia del bebé, con tomas cada
pocas horas al principio, tampoco
ayuda.
“Es muy variable, pero entre
tres y cuatromeses después de dar
a luz la mujer puede recuperar
por completo su forma anterior”,
asegura el ginecólogo Hurtado de
Mendoza. Y coincide con él el experto
del Centro Andaluz de Medicina
delDeporte. Siempre, claro
está, que no haya complicaciones
posteriores, como anemia o una
depresión posparto.
Si este cálculo se cumple, Radcliffe,
que se ha trasladado a Estados
Unidos y corre entre 60 y 80
kilómetros a la semana, una tercera
parte de lo que sería normal a
estas alturas de la temporada, según
la prensa británica, llegará
sin problemas a los Mundiales de
Osaka, en agosto. Y Manchón
puede seguir soñando con su gran
objetivo: estar en los Juegos Olímpicos
de Pekín el año que viene.
Con su hija Beatriz.

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